Hoy hacemos una visita muy peculiar, vamos a adentrarnos
en un encanto de mercadillo, parte del encanto y de su distinción,
es que se instala solo dos veces al año, uno por navidad
y otro coincidiendo con la semana santa, si viene pasada por
agua, se prepara como en esta edición coincidiendo con
mejor tiempo, en la primavera, otra de las cualidades a subrayar
es su ubicación, se instalan los puestecillos a lo largo
y ancho de una de las urbanizaciones mas bonitas y con mas
sello propio, de lo que fue la Marbella de hace unas décadas,
estamos hablando de “ La Virginia ” un pueblecito andaluz,
situado en la falda de Sierra Blanca, por la subida hacia Camojan,
40 años han trascurrido desde que un mago de la arquitectura,
sacara de su chistera tanta belleza, dejando con su obra arquitectónica
un lugar dotado de belleza, en el cual la armonía fluye
por todos sus rincones.
La Virginia es un hábitat muy singular, dispone de
su propia capilla, tienda, y restaurante, entre los setenta
vecinos afortunados que residen allí, se les manifiesta
altas dosis, de una fantástica complicidad, buena vecindad
y sobre todo mucha naturalidad, todos saben que disponen de
un signo de fortuna, de poder disponer de tan buena calidad
de vida.
Juan Manuel Figueras y Freddy Wildman, ya desaparecidos
fueron los artífices de este lindo pueblo andaluz, la obra
perdurara seguramente durante siglos, desde aquí recomendamos
a los que visiten Marbella, que pasen a deleitar sus retinas,
que se sumerjan en sus recovecos, disfrutaran de momentos de
paz con mucha armonía.
El mercadillo de la virginia se
ha convertido en todo un evento, un gran acontecimiento, con
una trascendencia social elevada, la mayoría de los
asistentes son personas muy arraigadas en estas ultimas décadas
en toda la vida marbellí,
por lo tanto los saludos y encuentros son constantes, una de
las peculiaridades es que los vecinos el día del mercadillo
suelen tener abiertas sus casas de par en par, ofreciendo refrigerio
y conversación a todo aquel que se acerque, todos se
sienten anfitriones demostrando su hospitalidad a raudales.
El
mercadillo que esta formado por 50 puestos, que previamente
son seleccionados con arreglo a las calidades que la organización
quiere mantener, dispone de artesanías, pinturas, sombreros,
pamelas, juguetes antiguos, joyería, libros, antigüedades,
ropas, abanicos, etc… , lo cual permite a los mercaderes realizar
unas buenas ventas, debido al alto poder adquisitivo de los
muchos visitantes. |