El mundo empresarial de Marbella y la Costa del Sol homenajeo,
otorgándole el premio Empresario del Año
2005, a Francisco Gómez Reyes, fundador del Grupo Empresas
Alfil. La iniciativa partió del CIT, Centro de Iniciativas
Turísticas, Asociación de Profesionales de la
Costa del Sol.
El premio lo recogió el empresario durante la gala
que se celebro en el Hotel Puente Romano, a la que asistieron
cerca de 500 personas, en su mayoría relacionadas con
el amplio y variado organigrama empresarial de la Costa del
Sol.
El premio viene a darle un reconocimiento público y
social, de la labor empresarial realizada con regularidad y
constancia durante los últimos 60 años, en los
cuales se ha dedicado a fortalecer, engrandeciendo día
a día su grupo de empresas.
Francisco Gómez Reyes, vivió una velada muy
especial, emotiva y con gran satisfacción y orgullo.
Cuando este marbellero octogenario, sintió en su piel
el reconocimiento en su propia tierra.
Aquella Marbella tan
diferente y singular que le dio las primeras luces, cuando
nació en 1925, en Villa Palma, antesdeayer
club financiero inmobiliario, hoy una ostentosa inmobiliaria,
con nombre de cantante. El paisaje de su niñez lo relaciona
con los viñedos en la finca la Caridad , frente al Marbella
Club, antigua finca la margarita, teniendo recuerdos de lo
demandada que estaba en aquellos días la uva de Marbella,
que se exportaba parte de la producción a Inglaterra,
y gozaba de una gran calidad, sin olvidar las excelentes pasas
que se producían allá por los 30 y 40 en Marbella.
Francisco
que se hizo empresario a los veinte años,
en la actividad puramente agrícola, fue una persona
que se iba adaptando a los nuevos tiempos, y a las nuevas modernidades
de la época, cuenta en su haber, el ser el primero que
trajo maquinaria agrícola a la costa, lo cual permitió a
los agricultores hacer mas cómodo su trabajo, en aquel
entonces la maquinaria la alquilaba, pues poca gente podía
comprarla, después salto a un nuevo negocio la carpintería
mecánica, en aquellos años imagínense,
algo revolucionario. Este empresario que confiesa que cuando
un negocio no va bien, lo deja, y empieza a poner su entusiasmo
y lucha en otra nueva actividad.
Tan inquieto y poco conformista
salta al negocio del cine, empezando a crear cines por toda
la costa del sol, bajando hasta Algeciras, de un pequeño cine en marbella, llego
a gestionar hasta 42 cines, tres en Marbella, uno el mas mítico
el cine alfil, y dos en San Pedro, que tenia hace treinta años
mas cines que ahora.
De exhibidor de cine en salas, salta y
hace sus pinitos de productor de cine y llega a producir una
totalidad de 7 películas,
la mas conocida Madrid Costa Fleming, junto a José Maria
Forque, reconoce que el mundo del cine dentro de sus negocios,
es el que mas satisfacción le ha proporcionado a nivel
personal, porque otras actividades proporcionan quizás
mas dinero, pero son retos mas fríos y mas calculados,
lo cual no proporciona riesgo y por consiguiente menos complacencia.
En
estos 60 años que dan para mucho ha tocado muchos
palos empresariales, desde aparcamientos, bingos, construcción,
hostelería, hoteles, contratista de carreteras, todavía
esta activa la carretera que hizo desde San Pedro a Benahavis,
también dentro del grupo de empresas Alfil se gestionan
alquiler de oficinas, en 1960 construyo el edificio Alfil,
en pleno corazón financiero de la avenida Ricardo Soriano,
en la actualidad el grupo tiene 16 empresas, con 120 empleados,
aunque en su larga carrera profesional ha tenido mas de 50
empresas. El sector inmobiliario es otro de los referentes
de Francisco Gómez, con una delicada audición,
que le abra sacado de mas de un apuro, tiene desarrollado el
olfato empresarial, con una biblioteca interior de experiencias,
que pocos tendrán, todo ello enriquecido con una vista
de halcón para los negocios, que le han hecho ir creciendo
durante estas ultimas 6 décadas.
Francisco que se mantiene
activo creando nuevas empresas, tiene nuevos retos para el
2006, uno es abrir una sucursal de Banesto en Marbella, y otra
un hotel de 4 estrellas en Córdoba.
Estos
días ha sido muy entrevistado por todos los medios
de comunicación de Marbella, y ante la pregunta de que
le gusta mas hacer en la vida, la respuesta es rotunda estar
con su mujer, el triunfo de Francisco se lo dedica reiteradamente
a su mujer, su compañera, la que le ha acompañado
y según dice el le ha soportado en innumerables situaciones,
es ella, así que se merece todos los gestos de cariño
que le pueda dar.
Como buen marbellero de pura cepa, el sigue
ejerciendo el buen talante, tanto a lugareños como a visitantes, habla
con todo el mundo, se para a escuchar a todo aquel que se encuentra,
esta a años luz de ese tipo impresentable de empresario,
que se siente elitista, con grados de egocentrismo elevados,
el practica la Marbella de no clases sociales, la auténtica,
con respeto, pero con naturalidad y mucha sencillez, sin que
se te suban las cifras a la cabeza, la Marbella de otra época,
donde había menos distancias entre los poderosos y los
que no habían llegado a serlo.
Así que habría
que implantar un nuevo premio el de la sencillez y buen trato,
de ciudadanos que han hecho riqueza, pero no se les ha ido
la olla.
Francisco acude diariamente
a su tertulia en el Casino de Marbella, donde disfruta de la
amistad, tranquilidad y sosiego.