El puerto deportivo José Banús, conocido y
admirado a nivel internacional, sirvió de escenario
para una celebración muy especial, se trataba de reunir
a mas 600 encajeras del espectro nacional, principalmente por
su cercanía de Andalucía.
La plaza que lleva el
nombre del malagueño Antonio
Banderas, trasiego diario de turistas que se encaminan a realizar
sus compras en el Puerto Banús, no salían de
su asombro, al contemplar mas de 600 señoras, algún
señor pero pocos, bien instalados, agrupados por procedencia,
y todas con un denominador común, la Practica y
Arte del Encaje de Bolillos .
Se estaba celebrando
el IV Encuentro Nacional de Encajeras
Ciudad de Marbella , aparte de estar concursando
el I Certamen de Encajes, con premios de instancias en hoteles
de cinco, cuatro, y tres estrellas.
La Asociación La Filigrana, que agrupa a todas las
Encajeras y Bordadoras de Marbella y San Pedro, habían
organizado este encuentro nacional, Ángel Sánchez
presidente de la asociación y profesor de esta bonita
técnica se encontraba con enorme satisfacción
de haber podido traer a Marbella, un encuentro nacional con
tantas participantes, las delegaciones de turismo y fiestas
del Ayuntamiento de Marbella colaboraron con Filigrana, en
el desarrollo de este evento.
Haciendo un poco de historia,
la técnica del bolillo
habría que situarla hace ya muchos siglos, pero su despegue
total en toda la vertiente occidental desde Rusia a Argentina,
se extendió con fuerza en el siglo XVI, aunque el origen
del bolillo no lo tienen muy claro si fue en España
o Italia, lo que si es mas seguro que la tradición del
bolillo, pasaba de madres a hijas, todos sus utensilios y su
sabiduría pasaba de una generación a otra, hasta
apenas mediado el siglo XX en España las niñas
en el colegio aprendían encaje de bolillos, en el siglo
XVII se realizaban esplendidos cuellos y puños que acompañaba
a las prendas de vestir de toda la realeza, ahí están
los cuadros de Velásquez, que testifican prendas y detalles
hechos con la técnica de bolillos, en el siglo XIX se
hicieron muy famosas las mantillas de blonda, en el bolillo
se pueden utilizar distintos hilos, como algodón, seda,
metal y lana, los populares Puntos de España son encajes
relazados con hilos de seda y metales nobles.
Las encajeras
todas están de acuerdo que esta afición
con tanta tradición y cultura, enraizada en las vidas
de nuestros antecesores, engancha su práctica como una
droga, es tan fuerte la necesidad de entrelazar los bolillos,
colocando sus hilos en los alfileres correspondientes, que
necesitan en su mayoría todos los días dedicarles
su tiempo.
La práctica del encaje de bolillos, con el buen clima
que sobre todo disponemos en nuestra Andalucía, con buenas
compañeras que estén en la misma afinidad, con
la buena charla en la tarde tranquila, relajan, distraen, y sirven
para fortalecer mucho mas la paciencia, que dicen que es la madre
de la ciencia. |